Los recuerdos de juventud golpearon mi mente cuando los ví, no podía creer que Guadalupe Esparza estuviera a mi lado para una foto. A los 16 no me perdía Bronco Contra Todos, en las camionetas a mi casa y rumbo a cualquier sitio del interior del país son infaltables. Quién me iba a decir que los vería tan cerquita! y luego de tanto ¡SE ME HIZO!.
Tengo que admitirlo, Dios da lecciones picarezcas de aprender de la vida y de su forma de vivirla, ahora aprendí a no aferrarme a nada. Todo aquí es prestado, no es nuestro.
Gracias! sigo, vivo, lucho como todos. Adelante y a seguir en el camino pues.